@Mujervasofragil

julio 12, 2018

Cuando tu problema no es mayor

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
Juan 5:8

Holaa mis queridas lectoras deseo que Dios les bendiga enormemente.

Estaba meditando en éste texto bíblico que me llevó a leer el capítulo completo de cómo en los tiempos antiguos en Jerusalen en un estanque llamado Betesda de tiempo en tiempo descendía un ángel y movía las aguas y el primer enfermo que entraba en el estanque quedaba sano.
Te puedes imaginar cómo estaría ese lugar?  Me imagino a todos los enfermos esperando el momento en que el agua se moviera.

Me llamó mucho la atención que había allí un hombre enfermo por 38 años, era un hombre que cada año hacia el esfuerzo por moverse para llegar primero y siempre alguien se le adelantaba. Te ha pasado? has tenido esa sensación de casi tener la victoria pero algo faltaba y te impedía lograrlo?
Que impotencia saber que existe una oportunidad de cambiar tu modo de vida y que nadie te ayude.
Éste hombre tenía un grave problema aparte de que nadie estaba con el para apoyarle, no podía valerse por sí mismo, y muchas veces nos encontramos con personas así, que su situación es un impedimento para valerse por ellos mismos, y que esperan por lo menos a alguien a su lado apoyándole, animandole a lograr aquella meta.

La triste realidad es que estamos tan ocupados en nuestros propios asuntos, todos enfocados en lograr, en alcanzar, en realizar y en conclusión buscando ser mejores personas. Cuando no hay nada que nos haga mejor persona que hacer algo por alguien  que no tenga como agradecer. 

Cuando el Señor Jesús le pregunta a éste paralítico quieres ser sano? Su respuesta no fue un si, sino un es que... no hay quien me ayude, es decir dependo de alguien y no lo hay así que de que sirve que quiera...
Hay muchas personas que quizás no tengan una enfermedad física pero si emocional una enfermedad del alma, quizás ya de tanto luchar y no ver nada han perdido las esperanzas, pero estoy segura que éste hombre en su soledad ha de haber llorado muchas veces, es probable que habrá gritado en su corazón "Dios ayúdame es que nadie se da cuenta que existo".

Sabes que en ese suelo duro de tu postración cuando clamaste a Dios el cielo hizo silencio porque cuando nadie puede ayudarte y cuando nadie éste a tu lado y tomas la actitud de en medio de ese estado clamar a Dios te vuelves en alguien interesante en los cielos.
Y llegó la respuesta Jesús mismo llega a su encuentro y le cambia la vida, Jesús le dice levantate toma tu lecho y anda.
Éste hombre comienza a caminar y esto equivale que podrá hacer muchas cosas más, que buenoo.
Estarías dispuesto que de camino a tu meta mires a tu alrededor si alguien te necesita, puede ser tu propia familia, pueden ser tus hijos.


4 comentarios:

  1. ¡Qué buena parábola Eulenis! Bien podríamos trasladarla a nuestro tiempo. ¿Cuantas personas van cegadas detrás de una meta y son incapaces de ver a quien tienen al lado? Vivimos en una sociedad en la que a pesar de estar rodeados de cientos de personas, a veces estamos muy solos.

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  2. Hola.
    Me ha encantado el texto, la verdad que ha veces he tenido esa sensación de estar llegando a la meta y al final volver al principio y me entran ganas de tirar la toalla, pero sigo insistiendo una y otra vez porque gracias a mi familia y amigos sigo en ello. Tenemos que tender más la mano para ayudar al prójimo a seguir el camino.
    Un beso.

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  3. Hola guapa, sin duda todo un aprendizaje el que nos propones hoy. A veces nuestros problemas nos superan y es difícil tener "tiempo" o sacarlo para ayudar a los demás pero es cierto que no hay nada más gratificante que hacerlo.. un besazo

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  4. Un texto para ponerse a meditar, olvidarse del resto y de las personas que nos rodean es algo extremo y creo que no le hace bien a nadie vivir así con tanta indiferencia, somos seres sociales y necesitamos de los demás y viceversa.

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Dios te bendiga en gran manera, gracias por dejar tu comentario